En los bordados estudiados, solo se halló una representación de serpiente y otra de batracio, junto a figuras metamorfoseadas que mezclan una cabeza humana con un cuerpo de serpiente. Sin embargo, en los tapices y las fajas, las representaciones pluviomágicas son comunes.
Las serpientes están vinculadas a la mitología antigua salasaca y rara vez aparecen en los bordados de vestimenta. Su representación es esencialmente una espiral formada por líneas de colores alternados, que culmina en un rombo para representar la cabeza, y se añaden dos líneas que simbolizan la lengua bípeda. Aunque no hay simetría, sí hay un intento de orden. La forma espiral crea un movimiento visual.